Afganistán
Si la música debe morir
Si el amor es obra de Satán
Si tu cuerpo es tu prisión
Si el látigo es lo que sabes dar
Si tu corazón es tu barba
Si tu verdad es un velo
Si tu estribillo es una bala
Si tu canto es oración de duelo
Si tu gavilán es cuervo
Si tu mirada es hermana del polvo
¿Cómo puedes amar al sol en tu guarida?
Si a tu cielo no le gustan los cometas
Si tu tierra es un campo minado
Si tu viento está cargado de pólvora
Y no de polen fecund
Si tu morera es una horca
Si tu puerta es un dique
Si tu lecho es trinchera
Si tu casa un ataúd
Si por tu río fluye sangre
Si tu nieve es un cementerio
¿Cómo piensas amar al agua en la ribera?
Si tus montañas doblan la cerviz
humilladas, sin altura
Sus lomos para injustas ciudadelas
Sus entrañas abiertas para endurecer la piedra
Si tu valle no vale para alimentar su sueñ
como rosa en el céfiro
Si tu arcilla está amasada con duelos
no para levantar una escuela
como un almendro en flor
Si tus juncos no son cálamos
¿Cómo puedes habitar la luz?
Si tu labor es sembrar espantapájaros
Un escondite cobarde para las adormideras
Si tu caballo es esclavo de tus anteojeras
Y desprecia las carreras de las flautas por los aires
Si tu valle vomita sus zafiros
a los señores de la guerra
Si las trenzas de las mujeres no son cuerdas
Si tu estadio es un matadero
Si tu camino es invisible
Si tu noche es una tumba para las estrellas
¿Cómo piensas prometer la luna?
Si Gengis Khan es tu señor
Si tu hijo es simiente de Tamerlán
Si tu rostro está sin rostro
Si tu sable es tu verdugo
Si tu epopeya es de ruinas y de buitres
Si mil lluvias no bastan para lavar tu índice
Si tus deseos son un bosque seco
Si tu fuego es ceniza
Si tu llama es humo
Si tu pasión granadas y cañones
¿Cómo puedes seducir a la paloma en tu ventana?
Si tu pueblo es un cuartel
No un nido de golondrinas
Si tu casa es una caverna
Si tu fuente no es más que un espejismo
Si tu vestido es tu mortaja
Si la muerte es tu mausoleo
Si tu Corán es un turbante
Si tu rezo es una guerra
Si tu paraíso es un infierno
Si tu alma es tu sombra carcelaria
¿Cómo puedes amar la primavera?
Traduccion Francisco Torres Monreal
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